miércoles, 16 de junio de 2010

Habitante de las profundidades


Me desnudo de mi nombre para navegarte.


He repasado la acuática rutina cada noche
al compás de las olas, labios anhelantes.

Soy, para tu península, arrecife,
arenoso sueño salino.

Entre tus miles de brazos, floto.


Conozco bien la calidad del viaje:
en la oscuridad de tus aguas
no hay lugar para arriba y abajo.

Los seres de las profundidades somos ciegos.
el tacto y el sonido nos conduce a la inconsciencia.