lunes, 14 de diciembre de 2009

MIÉRCOLES NEGRO

“Alguien se roba la luz, alguien se roba a tu perro.

Alguien se roba también lo que estás escribiendo.

Alguien se roba tu nombre, tu paz y tu tiempo…”

LA BARRANCA


El hecho es que irrumpieron en nuestra casa. Esa noche nos quedamos hasta tarde en casa de mi mamá. Al abrir la puerta y encender la luz vimos el PS II encendido y ligeramente inclinado ¿Por qué está prendido el play? La puerta corrediza que da al patio de atrás estaba completamente abierta y el viento helado de diciembre movía las cortinas. Se metieron a la casa…

Rn la planta alta nuestra ropa estaba esparcida sobre el suelo. Vi mi ropa interior estaba junto a la cama y me provocó una náusea ineludible. Buscaban joyas o dinero. En el estudio aparecieron mis bolsas registradas, violadas, mudos testigos de la felonía. No se llevaron nada. No teníamos nada de valor. ¡Son unos idiotas! ¡No se llevaron ni el Wii ni los controles! ¡Nada!

Fue irrisorio, no faltaba nada.

La policía llegó y tampoco se llevo nada. “Tenemos que agarrarlos en el momentos” “La cuestión, Comandante, es que es la 4ta casa en la se meten” “Pues nos vamos a dar más vueltas por acá y si ven algo sospechoso nos llaman” Más impotencia con que alimentar a mi ya crecida inconformidad. En fin, no hay de otra, a dormir que mañana hay que trabajar.

Tres días más tarde notamos que sí se habían llevado algo: las medallas, los aretes y las pulseras que le habían regalado a Valentina en sus cumpleaños. Ahora es tristeza lo que me ahoga. Dos días después: ¿No has visto las baterías recargables? Están en la cámara. En el estudio… También se llevaron mi cámara. Ahora es rabia y una inexplicable culpabilidad. No te preocupes, compramos otra. Un beso, un abrazo y me tranquilizo.

Pero no debería tranquilizarme. No debería ser la secuencia lógica ir a dejar el poco dinero ahorrado en una empresa que se dedica a instalar alarmas. No debería ser graciosa la imagen de dos idiotas frustrados por no encontrar nada de valor después de manosear toda mi ripa interior. Ni siquiera valió la pena el esfuerzo, una cámara jodida, dos pinches pulseritas y una mugre medallita. No debería “ser normal que ocurra” ni que “pase en todas partes” como dijo mi vecina. No debería ver a los personas tratando de vender sus casa porque este no es un lugar seguro para vivir. no es en absoluto normal sospeche de los vendedores que se ponen en el crucero antes de entrar a la calle que lleva a mi casa. No debiera y sin embargo es un hecho. Estamos jodidos…

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Corazón caracol


Tengo por corazón un caracol.
Acércate ami pecho para escuchar el mar.

La vida se escapa entre tus manos, medusas.
En tus huellas digitales,
fragmentos de tu existencia.

Soy entre tus poros bruma

vapor
suspiro

No encuentro la forma de existir para tí,
para tus caricias,
para tu quilla.

En tus manos soy arena,
en tu cuerpo marejada,
en tu memoria huracán.

Extiéndete por el infinito de mis ansias
navegante naúfrago,
capitán de mi secreto.