miércoles, 9 de septiembre de 2009


Sabe la noche a tus manos extranjeras.
Te pienso en el ir y venir del ventilador casado.
Tengo los dedos heridos,
lloran de angustia.

Vacio de puertas abiertas
es tu nombre.

Ignoro tu camaleónica llegada,
la culminación de este abrir y cerrar de párpados,
de este abrir y cerrar de ventanas.

Entre las líneas de mis manos
te resbalas,
se resbala el alfabeto de tu pelo,
las gotas luciérnagas de tus pasos.

Habrá que buscar
un lugar donde reconstruirte.

La sonámbula certeza
me mantiene despierta
en esta noche
en la que ansío ser tormenta.

Caen las horas
y encuentro otro pedazo de ti
justo debajo de mi lengua.

1 comentarios:

Miaulina FaMale dijo...

què bonito.
què bonito.
què bonito.


y un beso para ti y sòlo para ti

Vers