lunes, 1 de diciembre de 2008



Caracol anddante

Sobre mis labios gira tu último beso,
caracol sonámbulo.

Avanza lentamente hacia arriba,
mis pies te abren el camino,
cansado caracol nocturno.

El mar grita en tu pecho;
yo surco tu voz eterna
hacía el punto imaginado para mí,
caricia caracol andante.

Suéñame en tu saliva,
para tus pasos,
caracol, grito marino.


De entre mis manos se escapan las letras que forman tu nombre, dificultad placentera alejarlas de mis piernas, de mis caderas, de mi cuello. Camino abriéndome paso entre los acordes de tus pasos, que aún rebotan en las escaleras.