lunes, 1 de diciembre de 2008



Caracol anddante

Sobre mis labios gira tu último beso,
caracol sonámbulo.

Avanza lentamente hacia arriba,
mis pies te abren el camino,
cansado caracol nocturno.

El mar grita en tu pecho;
yo surco tu voz eterna
hacía el punto imaginado para mí,
caricia caracol andante.

Suéñame en tu saliva,
para tus pasos,
caracol, grito marino.


De entre mis manos se escapan las letras que forman tu nombre, dificultad placentera alejarlas de mis piernas, de mis caderas, de mi cuello. Camino abriéndome paso entre los acordes de tus pasos, que aún rebotan en las escaleras.


3 comentarios:

vera biniza dijo...

lo dicho, eres una chingona, y yo te quiero mucho.

little red Vers

ш dijo...

de hecho, concuerdo

las ùltimas lìneas tambièn se quedan rebotando en el caracol de los oìdos

:)

tres abrazos

Paco Morales Hoil dijo...

He leído este poema varias veces, muchas veces, en varios, muchos, días distintos. Cada una ha sido distinta; lo he leído rápidamente y lo he leído con calma. Todas han sido placenteras, evocadoras, provocadoras.

Tanto gusto.