miércoles, 14 de noviembre de 2007

Para alguien con anhelo de ser Oso Hormiguero


En mundo en el que vivo en un espiral silencioso.

Te extraño. Sobre todo en los recovecos de mis elucubraciones; tras las tardes ociosas en las que tengo tanto que hacer, esas tardes que se van convirtiendo en noches y en anhelos de humo y neblina y palabras y café. Te extraño en mis espacios mudos, en las pausas de escaleras abajo, en el recuerdo de la incertidumbre de tus miradas de nueve y catorce.
Ojala el viento del norte me traiga
tu risa de vez en cuando, Oso Hormiguero.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Niña






Sobre tu cara,
mi niña de mayo,
sonrisas de sol.


Bajo la piel de este sueño
sucumbe tu voz alquimia.

Vago entre nubes apócrifas,
mientras me imaginas bailando.

Soy testigo del vertiginoso espasmo,
de la culpa anegada en tus dedos;
soy falaz ansiedad de tormenta,
abismo entre tu casa y la nada;
soy parte del viento
que entra por tus ventanas;
soy espacio absoluto de tus labios,
víctima inconstante de todo lo que callas,
de la trayectoria de tus pasos...
sonrisa ausente,
caricia dislocada.

Hoy es vertical



Hoy es vertical
humedad de ausencia.

Soy gota de asfixia,
cabeza de humo,
vapor entre vientre y piernas.

Nado en el pozo
en los ojos del sueño
para despertar a mis poros
fugitivos de tus manos.

Marcados en el pecho a gritos
tengo cuatro de tus dedos
y un haz de luz
entre moléculas.

Deseo solidificado en mis células,
soy propiedad de las piedras en que fluyes,
silencio incapaz de soportar
la ignorancia de desconocerte.