miércoles 2 de diciembre de 2009

Corazón caracol


Tengo por corazón un caracol.
Acércate ami pecho para escuchar el mar.

La vida se escapa entre tus manos, medusas.
En tus huellas digitales,
fragmentos de tu existencia.

Soy entre tus poros bruma

vapor
suspiro

No encuentro la forma de existir para tí,
para tus caricias,
para tu quilla.

En tus manos soy arena,
en tu cuerpo marejada,
en tu memoria huracán.

Extiéndete por el infinito de mis ansias
navegante naúfrago,
capitán de mi secreto.

viernes 20 de noviembre de 2009

Sabina I



Sabina quiere un par de ojos nuevos

un par de ojos secos, sin musarañas.

Un par de ojos que dejen pasar la violetas de la mañana

y la luz gisásea de los ojos de Emilio.

jueves 8 de octubre de 2009

Eco de un episodio épico


Llévame contigo
marinero de parchado ojo,
de parchado corazón.

La espuma que en tu nave rompe
dibuja las líneas de tus manos
que no me llaman.

La naturaleza de las sirenas es la curiosidad.
Hoy surca por mis aguas la pomposa nave de un desconocido.

En la cavidad de mi boca
se desenvuelve el deseo de pronunciar su nombre.
Entre los escombros de algún naufragio me escondo.
Las piernas y la voz me faltan
pero las ansias de escuchar su voz
me convierten en gaviota.
Soy un ave, una sirena,
en busca de los vestigios de su naufragio,
anónimo pirata hipnotizador de olas.

Soy de deseo y de pena;
tú, de mar y de nostalgia.
En tu nave habré de esconderme
hasta que la mañana me devele tu futuro.

miércoles 9 de septiembre de 2009


Sabe la noche a tus manos extranjeras.
Te pienso en el ir y venir del ventilador casado.
Tengo los dedos heridos,
lloran de angustia.

Vacio de puertas abiertas
es tu nombre.

Ignoro tu camaleónica llegada,
la culminación de este abrir y cerrar de párpados,
de este abrir y cerrar de ventanas.

Entre las líneas de mis manos
te resbalas,
se resbala el alfabeto de tu pelo,
las gotas luciérnagas de tus pasos.

Habrá que buscar
un lugar donde reconstruirte.

La sonámbula certeza
me mantiene despierta
en esta noche
en la que ansío ser tormenta.

Caen las horas
y encuentro otro pedazo de ti
justo debajo de mi lengua.

miércoles 2 de septiembre de 2009

Leer te puede hacer libre






Si quieres continuar con el reto dirígete a:


martes 21 de julio de 2009

Noche en tierra



Bajo a superficie
se extienden los tentáculos de la tormenta.
A la deriva mi cuerpo helado.
La inquebrantable vorágine me inunda
Dentro, todo grita.
Fuera, la salinidad cauterizadora.
Necesito el altruismo de tus brazos,
caballo de mar.

El ancla de tu cuerpo me inmoviliza.
De ojos abiertos ante la tempestad
busco tu boca, navío.

No soy espuma esta noche.
Escalo por la línea de tus caderas,
navegante,
De entre tus dedos extraigo realidad,
surcador de océanos.
Soy, para la noche en que vienes,
el ir y venir de las olas
que golpea la cubierta de tu nave.
Si extiendes el ancla de tus brazos
hacia mi abismal morada,
crearé para ti un lenguaje
que supla mi falta de voz.

De babor a estribor mis manos,
de proa a popa mis besos.

Bajo el casco de tu nave
la tormenta se repliega.
¡Guarda tus tentáculos
que está noche no soy tu presa!
Sus brazos, anclas,
me han llamado a tocar tierra.

miércoles 17 de junio de 2009


Miro entre tus ojos cerrados
el silbido del tren me invade.
Caigo presa de la sombría voluntad
de la terquedad insomne
de los pasos inexistentes en el corredor

y duermo
y duermes

y la soledad regresa a despertarme.
Dos horas más de contemplación lunar

Vuelo por la habitación
atada por sábanas inconformes
a este destierro de la continuidad.

El tren habla de

remotos
anhelados
solares
lugares


La vida transcurre somnolienta
más allá de las ventanas