martes 12 de enero de 2010

Sabina II

Sabina tiene dos cintas

alrededor de la cintura

que se desparraman

a uno y otro lado de la cama.

Hace unos meses las cintas comenzaron a crecer.

Ahora hay rojo y blanco por todo el cuarto.

Sabina ya no puede ver la puerta de entrada,

que también es la de salida.

Pero eso no importa mucho porque Sabina ya casi no puede moverse.

Emilio entró un día al cuarto

no se dio cuenta de que Sabina estaba ahí,

las cintas que rodean la cintura de Sabina lo invadieron todo.

lunes 14 de diciembre de 2009

MIÉRCOLES NEGRO

“Alguien se roba la luz, alguien se roba a tu perro.

Alguien se roba también lo que estás escribiendo.

Alguien se roba tu nombre, tu paz y tu tiempo…”

LA BARRANCA


El hecho es que irrumpieron en nuestra casa. Esa noche nos quedamos hasta tarde en casa de mi mamá. Al abrir la puerta y encender la luz vimos el PS II encendido y ligeramente inclinado ¿Por qué está prendido el play? La puerta corrediza que da al patio de atrás estaba completamente abierta y el viento helado de diciembre movía las cortinas. Se metieron a la casa…

Rn la planta alta nuestra ropa estaba esparcida sobre el suelo. Vi mi ropa interior estaba junto a la cama y me provocó una náusea ineludible. Buscaban joyas o dinero. En el estudio aparecieron mis bolsas registradas, violadas, mudos testigos de la felonía. No se llevaron nada. No teníamos nada de valor. ¡Son unos idiotas! ¡No se llevaron ni el Wii ni los controles! ¡Nada!

Fue irrisorio, no faltaba nada.

La policía llegó y tampoco se llevo nada. “Tenemos que agarrarlos en el momentos” “La cuestión, Comandante, es que es la 4ta casa en la se meten” “Pues nos vamos a dar más vueltas por acá y si ven algo sospechoso nos llaman” Más impotencia con que alimentar a mi ya crecida inconformidad. En fin, no hay de otra, a dormir que mañana hay que trabajar.

Tres días más tarde notamos que sí se habían llevado algo: las medallas, los aretes y las pulseras que le habían regalado a Valentina en sus cumpleaños. Ahora es tristeza lo que me ahoga. Dos días después: ¿No has visto las baterías recargables? Están en la cámara. En el estudio… También se llevaron mi cámara. Ahora es rabia y una inexplicable culpabilidad. No te preocupes, compramos otra. Un beso, un abrazo y me tranquilizo.

Pero no debería tranquilizarme. No debería ser la secuencia lógica ir a dejar el poco dinero ahorrado en una empresa que se dedica a instalar alarmas. No debería ser graciosa la imagen de dos idiotas frustrados por no encontrar nada de valor después de manosear toda mi ripa interior. Ni siquiera valió la pena el esfuerzo, una cámara jodida, dos pinches pulseritas y una mugre medallita. No debería “ser normal que ocurra” ni que “pase en todas partes” como dijo mi vecina. No debería ver a los personas tratando de vender sus casa porque este no es un lugar seguro para vivir. no es en absoluto normal sospeche de los vendedores que se ponen en el crucero antes de entrar a la calle que lleva a mi casa. No debiera y sin embargo es un hecho. Estamos jodidos…

miércoles 2 de diciembre de 2009

Corazón caracol


Tengo por corazón un caracol.
Acércate ami pecho para escuchar el mar.

La vida se escapa entre tus manos, medusas.
En tus huellas digitales,
fragmentos de tu existencia.

Soy entre tus poros bruma

vapor
suspiro

No encuentro la forma de existir para tí,
para tus caricias,
para tu quilla.

En tus manos soy arena,
en tu cuerpo marejada,
en tu memoria huracán.

Extiéndete por el infinito de mis ansias
navegante naúfrago,
capitán de mi secreto.

viernes 20 de noviembre de 2009

Sabina I



Sabina quiere un par de ojos nuevos

un par de ojos secos, sin musarañas.

Un par de ojos que dejen pasar la violetas de la mañana

y la luz gisásea de los ojos de Emilio.

jueves 8 de octubre de 2009

Eco de un episodio épico


Llévame contigo
marinero de parchado ojo,
de parchado corazón.

La espuma que en tu nave rompe
dibuja las líneas de tus manos
que no me llaman.

La naturaleza de las sirenas es la curiosidad.
Hoy surca por mis aguas la pomposa nave de un desconocido.

En la cavidad de mi boca
se desenvuelve el deseo de pronunciar su nombre.
Entre los escombros de algún naufragio me escondo.
Las piernas y la voz me faltan
pero las ansias de escuchar su voz
me convierten en gaviota.
Soy un ave, una sirena,
en busca de los vestigios de su naufragio,
anónimo pirata hipnotizador de olas.

Soy de deseo y de pena;
tú, de mar y de nostalgia.
En tu nave habré de esconderme
hasta que la mañana me devele tu futuro.

miércoles 9 de septiembre de 2009


Sabe la noche a tus manos extranjeras.
Te pienso en el ir y venir del ventilador casado.
Tengo los dedos heridos,
lloran de angustia.

Vacio de puertas abiertas
es tu nombre.

Ignoro tu camaleónica llegada,
la culminación de este abrir y cerrar de párpados,
de este abrir y cerrar de ventanas.

Entre las líneas de mis manos
te resbalas,
se resbala el alfabeto de tu pelo,
las gotas luciérnagas de tus pasos.

Habrá que buscar
un lugar donde reconstruirte.

La sonámbula certeza
me mantiene despierta
en esta noche
en la que ansío ser tormenta.

Caen las horas
y encuentro otro pedazo de ti
justo debajo de mi lengua.

miércoles 2 de septiembre de 2009

Leer te puede hacer libre






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